Learning Man

Hace casi un mes conocí un lugar en el bosque, lo llaman el Círculo de los Sueños, e inmediatamente me enamoré. Me sentí en casa, cosa que hace mucho tiempo no me pasaba. Más ahora que llevo una vida casi nómade (nos mudamos 5 veces en los últimos 4 meses!). Luego de una semana allí, decidí volver para un festival que se llama Learning Man, el primero en Ciudad del Cabo, se trata de un festival de intercambio de talentos, donde uno va a aprender, a compartir, a enseñar, la cosa es que todos estamos llenos de talentos, y la idea acá es que compartas algo que sabes hacer, algo que te gustaría compartir, y a la vez puedes aprender, y recibir de los talentos de otras personas, esto fue una maravilla, un lugar donde no interfiere el dinero, fue como estar en un futuro ideal (para mi), aprender sobre energías renovables, sistemas de intercambio, reciclaje, compostaje, terapias alternativas, clases de canto, mucha música, charlas, películas, aprender a dar y aprender a recibir, por igual.

Todo el tiempo les digo a mis amigos que estoy aprendiendo mucho, el otro día mi amiga carito me pregunto: que aprendes Anna?

Aprendo a desidentificarme, aprendo a soltar viejos patrones mentales, que hacen parte de un ego, una personalidad que ya no necesito mantener, porque quiero ser libre.

Y sobre todo a vivir presente, para que esta realidad hermosa que me estoy creando me atraviese a cada instante.

En Leaning Man hice dos Temazcales o Sweat Lodge, uno antes de que el año termine que me sirvió para purificarme, eliminar toxinas, soltar todo lo viejo, mis miedos.

Le puse una intención a mi semana, y fue estar enfocada, teniendo la oportunidad de elegir en cada momento que quiero hacer, qué quiero aprender, que puedo compartir, y comprendí eso esa noche, cuando salí del Útero de la Madre Tierra, que la Vida es un regalo, que solo tengo que disfrutarla sin tanta mente, mientras me bañaba de noche en el río, desnuda, con el reflejo de millones de estrellas sobre el agua.

Y así se iba terminando mi año, ese que fue el más intenso de toda mi vida, caminando descalza, bailando cada día en el círculo de tambores, aprendí ritmos, toqué didgeridoo, baile hula hula, me sentía una mujer del bosque. Y recordé como escucharme, comer solo cuando tengo hambre, dormir cuando mi cuerpo y mi mente necesitan su descanso, meditar cada día, sumergirme en el río, flotar y cantarle al sol.

Se terminaba el año, y nosotros como hippies del futuro bailando sin parar, niños desnudos, abuelos tocando música, dos hare Krishna tocando trompetas, Donna haciendo malabares, pois de fuego, hula hoops, una fogata enorme, para el que quiera quemar algo, y así empezar más liviano.

Empecé el año ahí, y durante los siguientes tres días, seguí rodeada de felicidad y agradecimiento con seres hermosos, trabajando mi energía femenina, en un segundo temazcal, que me invitó a dejar nacer a la mujer medicina que habita en mi, asi que este año tengo mucho trabajo que hacer, comienza un nuevo ciclo, un nuevo renacer!

Feliz nuevo año gregoriano, humanos galácticos!

Anittamoon.

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